sábado, agosto 26, 2006

Enfermedades para la gente

El otro día me reía al escuchar algunas personas como decían que tal fruta hacía bien para tal cosa, que tal verdura hacía bien para esta otra cosa. O que, si comes mucho de tal cosa te hace mal para esta parte del cuerpo, que si bebes mucho de esto otro te hace mal para la otra parte del cuerpo.
Entonces, si empiezo a analizar, no podría comer/beber nada porque 'todo' hace mal!.
Que te puede hacer mal para el colesterol, que te hace mal para la presión, que te hace mal para el hígado, que te hace mal para la piel, circulación, uñas, huesos, azúcar, colon, alergías, próstata, acné, etc.
Y por supuesto, quién te dice eso?, alguien que te está ofreciendo un producto maravilloso traído de no sé dónde, que te cambiará la vida, llame ya!
Y lo peor es que hay gente que compra!
Entonces, le veo el lado bueno, te enseñan las enfermedades que, supuestamente, tienes. Claro! porque tienes los síntomas justos de cualquier enfermedad... sudores?, sofocos?, tenso/a?, dolorcillo por aquí o por allá?, no concilia el sueño?, molestías en el...?. Eso es bueno.
Por eso, no comas mucho de eso, ni de aquello, porque te puede hacer mal.
Salu2

miércoles, agosto 23, 2006

uuuuhh... dentista

Hoy me tocó de nuevo ir al dentista, como siempre una lata. Me gusta cuando se trata de tener que ver a médicos y demases tratar de sacar la primera hora disponible para no tener que esperar tanto, ya que siempre se van demorando con los pacientes o porque simplemente los muy frescos (los pacientes/clientes) no tienen ninguna consciencia de que hay personas esperando después de su dichosa atención y llegan tarde como si nada.
Hoy, es cierto, llegué justo a la hora, pero que entre ir a pagar la famosa consulta y que los recepcionistas tienen todo el tiempo del mundo para escribir con un dedo en el teclado, llegué a la puerta de la consulta, me dicen que espere un momento, y después de un rato, pasados los 5 minutos, q' son eternos para mí sobre todo cuendo pido permiso en el trabajo y que no me gustan los dentistas, me avisa la auxiliar que la dentista viene atrasada porque está metida en 'un taco'?. Le pregunto -pero llegará luego?- y responde que no sabe y que si quiero cambie la hora, cómo tanto?- me preguntaba, le dije que no tenía hasta varios días más hora y yo quería que me atendiera a más tardar mañana en la 1ra hora, me dijo que iba a consultar y me respondía, ahí ya estaba medio choreado (¿por qué decimo 'choreado' los hombres?, ¿no deberíamos decir otra cosa?), volvió y me dijo que yae estaba por llegar que si quería esperar igual, le dije que sí porque no podía estar cambiando la hora en el trabajo a cada rato.
Después lo mismo de siempre, pinchazo de anestecia, me pongo un poquitín tenso cuando me duele, y después el tiempo interminable de lo que vaya a hacer. Esta vez se demoró un poco más de una hora, ya estaba apestado, la anestecia se me estaba pasando y le pedí que me pusiera más con unas señas de manos que al parecer me entendió porque me pincharon de nuevo, y por fin, terminó.
Hay pocas cosas que odio tanto como ir al dentista, el ruidito de la máquinita, el pinchazo de la anestecia, etc.
Cuando le desee mal a alguien, le desearé que vaya al dentista, y más de una vez.

viernes, agosto 04, 2006

me-dio-cre

Escuchando el tema 'Polly' de Nirvana, recuerdo mis días de transgredir, de ser diferente, de ser rebelde, de reirme de todos los que se había comido el sistema............
La verdad lo había escrito ayer, pero una maldita combinación de teclas me hizo borrar todo y se fue a la mierda. ahora como q' no estoy inspirado, poético, con ese aire del q' hablaba...

Sólo trataba de decir que antes me sentía el mejor en todo, el que sabía todo, una sabiduría que se me salía por los poros, y que en en no más de dos o tres personas podía encontrar.
Que criticaba el pesimismo, la tontera, el olvido de las cosas importantes, el sentarse a esperar q' se le regalaran las cosas, el que lloraran por derechos cuando no sabían ni siquiera sus obligaciones, que me aborrecía la ignorancia en todos los sentidos... lo odiaba.
y lo podía ver en los ojos de la gente con que hablaba, mis vecinos, mi familia, en la calle, en el metro, compañeros de curso o trabajo, etc., qué rápido me aburrían esas personas, al poco tiempo ya sabían como pensaban, sus opiniones, nefastas, y podía adivinar lo que iban a decir o hacer, no me sorprendían...
mmmmm Pero una noche, no podía dormir, me sentía extraño, a mi pesar ya estaba infectado, no me había dado cuenta lo irremediable, lo doloroso que podía ser este virus, ya era tarde, ya no podía hacer algo, aunque me resistiera!, ya no servía de nada!, despertaría con eso dentro en mi sangre, en mi mente, en mi ser, sería uno más!, simplemante...
me-dio-cre

viernes, julio 28, 2006

Fe

Hoy, me iba a juntar con mi pareja/señora/esposa. Venía de vuelta de pagar una cuenta. Iba caminando por Estado y miro la Plaza de Armas, q' de plaza no tiene nada ya, y al otro lado estaba la Catedral.
Me di cuenta, o más bien recordé q' hace rato no entraba. Di un par de pasos, seguí caminando. Pero miré nuevamente y di un par de pasos más. Me dije -por qué no?-. Caminé rápido para no arrependirme.
Estaba helado, se sentía el murmullo de los pasos y de la gente, rezando, conversando, comentando. Los típicos turistas sacando fotos con sus cámaras digitales o celulares con cam.
Directo a un lugar específico caminé, por el corredor de la izquierda, una señora confesándose, esperando dos jóvenes más. Todavía indeciso seguí hasta el final, y ahí estaba. No sé por qué tenía la impresión de que no iba a estar. El Cristo crucificado. Después, no supe qué hacer, me quedé mirándolo, había una banca cerca en frente de donde podía seguir mirándolo, me senté. Me pregunté -por qué estoy aquí?, si no creo en las imágenes-. Prefiero hablar directo con el de arriba.
Pasó un rato, no pensaba nada en mi mente, sólo veía caminar gente frente a mí, vitrineando la Catedral, se sentó una señora con su hija en la misma banca, la niña después de darse unas vueltas cerca, le preguntó apuntando al Cristo -Maa', ahí está Dios?-, a lo cual la señora respondió que sí, la niña empezó a murmurar algo, la señora le dijo q' mejor allá de mala manera, la niña fue. Entrelazó los dedos de sus manos y empezó a rezar supongo, estuvo un rato ahí, luego se venía donde la mamá, pero a medio camino se devolvió, se le había olvidado algo, entrelazó sus dedos de nuevo y estuvo hasta que estuvo segura de terminar y al darse vuelta noté en su cara un regocijo, se sentía bien, hasta yo lo sentí !, me sonrió y se fue con su madre.
Me fuí del lugar. Creo que sintiéndome mejor que cuando llegué.

lunes, julio 17, 2006

Hola

Hola,
qué tal?,
que bueno que me visitaste,
ya me sentía un poco solo aquí sin que me visitaras,
te echaba de menos, si es que ya habías venido por estos lados,
pero se te olvidó poner algún comentario,
si es la primera vez, bienvenido,
ah! y agrega algún comentario (con tu combre) para saber que viniste,
los publico casi todos, mientras no sean ofensivos.
bueno, me despido,
espero vuelvas pronto...
y por si no te vuelvo a ver...
buenos días,
buenas tardes,
buenas noches.

martes, julio 11, 2006

Viento y lluvia

Hoy, un temporal de lluvia y viento. En las noticias dicen que van a ser varios días en que no terminaría.
Ahora último, no sé por qué, como la mayoría de las cosas en el último tiempo, me causa una extraña sensación de inseguridad que antes no tenía, en realidad son varias sensaciones. Antes los noticiarios los veía por morbo cuando pasaban estas cosas, ver lo que le pasaba a otras personas. Ahora me da pena y hasta un poco de impotencia por ellos.
Recuerdo el primer invierno que pasé fuera de la casa de mis viejos, estaba en la casa de mi prima al otro lado de Santiago. Agua por todos lados, en una oportunidad no pude salir muy lejos y tuve que devolverme porque no pasaba locomoción, y apenas podía llegar al metro en otra oportunidad, tanto que una estación se había inundado.
Al siguiente invierno ya me había casado y la casa donde estabamos tenía un ventanal que daba al patio, esa noche corría viento y llovió toda la noche. El ventanal estaba mal sellado así que se empezó a asar el agua e inundó el comedor. Estuve la mitad de la noche sacando el agua que se filtraba, hasta que me aburrí y de pura impotencia me fuí a acostar ya cansado y con rabia porque al otro día, osea ese mismo día tenía que trabajar.
Esa noche comprendí la impotencia que siente, guardando las proporciones claro está, toda esa gente, esas personas, que se inundan sus casas, sus calles, sus dormitorios, que se mojan sus hijos, su ropa.
Hoy es el viento, no me gusta. Estoy en un sexto piso, y se siente muy fuerte. Al parecer los de las noticias como pocas veces le achuntaron con el tiempo.
Viento, me da una sensación de inseguridad, no sé si de miedo, pero algo extraño es. Lo que tengo claro es que no podré dormir bien, si es que duermo con el sílvido del viento rebotando en las ventanas, en las murallas, en las terrazas de los otros pisos.
Ok, escribiendo aquí, sigo sintiendo el viento, hasta 60 km/h dice el noticiero que alcanzaría la velocidad aquí en Santiago.
Mejor me voy volando a la cama a tratar de dormir, si no, no sé

sábado, julio 08, 2006

8 de julio

Siempre me cuesta hablar de ésto, sobre todo en estas fechas, más bien, en esta fecha en especial, sí, porque empiezo a deprimirme sin querer, achacándome, hasta arrojando una lagrimilla en una película o cancioncilla en donde muere alguien. Una tontera después de tanto años. Pero simplemente, es así.
El otro día me pasó que un niño decía que hablaba con su abuela, que jugaba con ella y todo. El problema, o más bien lo curioso, es que ella había fallecido hace un tiempo.
Por eso recordé que el hijo de un primo, que cuando vivía con mi tía, osea su abuela, también a veces veía una abuelita sentada en los sillones o entrando en la casa, le dijo a la tía, y ella media sorprendida con la descripción que le daba de esa 'abuelita' que venía a la casa le mostró unas fotos en donde aparecía mi abuela, Toya, ya lo había mencionado antes, y el niño, el hijo de mi primo dijo que sí que era ella la que veía siempre. Lo más curioso era que él no la había visto nunca porque el no había nacido todavía cuando murió ella. Bueno una de las tantas anécdotas de niños y espíritus o almas.
A pasado tanto tiempo ya, y todavía me afecta, no sé... Todavía pienso en ella, pienso en mi vieja y le digo lo mucho que la amo, y la abrazo mucho, para no guardarmelo y quedarme con eso dentro para cuando ya no esté y no pueda hacerlo, como me pasó con mi abuela, y no alcancé a decírselo a ella, pero como me dicen más de una vez, ella lo sabía, eso también lo sé. Porque se vino a despedir de mí a los pocos días de irse y me dijo que estaba bien. Eso lo contaré en otro de sueños.
Chao.